Los guardianes del Amor
El identikit de los personajes que usualmente adornan con su presencia (?) los momentos aurorales de toda relación adolescente.
Les ha pasado que cuando eran apenas unos chiquillos e invitaban a salir a una chica casi de la misma edad, iban a su casa a por ella y se encontraban que no estaba precisamente sola, sino que le habían puesto una compañía para que no caiga en las (recién) afiladas garras de uno. ¿Qué tipo de personajes nos ponían ahí delante, como escudo para no mancillar la muy deseable honra de la invitada de turno? Pues durante mi corta (y casi inexistente) experiencia amatoria adolescente, me topé con los siguientes especímenes:
El bebé
Uno llega y se encuentra que nuestra próxima víctima/ chica está parada al lado de un cochecito de bebés con su respectivo ocupante dentro, claro, ingenuamente pensamos que sólo esta ahí para despedirse, pero no, es un bulto que hay que cargar durante toda la cita. Obviamente para quedar bien con la futura conquista, uno simula un irrefrenable amor hacia las criaturas y termina haciendo cualquier cantidad de muecas de los más ridículas. Llega un momento en que el criter/la criatura se duerme y cuando ya vas -por fin- a darle curso besar a tu amada, el mutante da un grito que te provoca un preinfarto del puro susto y te caga todo el plan. Es en ese preciso momento sientes que el espíritu de Herodes se apodera de ti.
La hermanita
Una chibola de colitas y cara de mosca muerta, no dice nada, pero uno sabe que no puede hacer nada. Detrás de esa apariencia de “yo no fui” se esconde una chismosa de primer level que está tomando nota mental de todo y apenas regrese a casa, contará con lujo de detalle y exagerando, cada cosa que hicieron en la cita de a tres. Lo peor de todo es que está está bien entrenada y es incorruptible, no venderá su conciencia ni por todo el oro del mundo. Odio las hermanitas menores.
El hermano menor
Por lo general un cerdo chibolo gordo y de pellizcables cachetes rosados, pero no nos dejemos engañar por esa cara de (hijito de puta) buen niño. Detrás de esa mofletuda cara de bonachón prematuro se esconde una ladilla de las peores. Esos no sólo se venden, sino que luego te chantajean de por vida. Digamos que llega el momento que necesitas estar a solas con tu chica pero el chibolo esta ahí pegado como lapa, entonces ¿qué nos manda el más de elemental de los raciocinios? jugarle unas monedas, que claro, gustoso las aceptará, se irá, tú (follarás) chaparás con la chica, pero al día siguiente empiezan tus problemas: Lo tendrás todo el resto de tiempo que dure tu relación pidiéndote dinero a diario, bajo amenaza de contarle todo a tus futuros suegros. Claro, el día que la flaca te termina y el mocoso, ignorante de tal decisión, llega a pedirte dinero, uno cobra venganza: le mete un soberano tabazo en el culo y lo manda bien lejos.
La empleada
Aparentemente sumisa, pero, querido hermano que recién te inicias en estas lides del amor, no te dejes convencer por esa mirada escurridiza y distraída, estas tigresas han recibido adiestramiento especial durante años para cuando se presente el momento en que la señorita de la casa tenga su primera cita. Si tan sólo te atrevieras a posar la yema de tus (huevos) dedos sobre alguna parte de la humanidad de la princesa, ten por seguro que lo mínimo que te caerá será un tremendo sopapo en la cara o un zapatazo por la cabeza y ya fuiste. Esas no se venden, si vas y tiene la empleada al lado, finge un repentino cólico y posterga la cita para cuando el clima sea favorable.
La amiga fea
Obvio que no va ser la amiga bonita, las bonitas tiene sus propias citas y no están para ser chaperonas de nadie, así sea la mejor amiga. Esas renegadas son las peores. Como nadie jamás las invita y no han tenido una sola cita respetable en su vida, no quieren que nadie más la tenga. Si te atrevieras acercar tus labios en busca de un beso que selle vuestro amor, ella (la amiga fea) seguro gritará, se tirara al piso o -malditas sean- la cogerán de la mano y se la llevarán a su casa.
La mamá
Si tienes vocación de héroe, entonces ve para adelante, pero conste que te advertí. Quitarle un pedazo de carne de la boca a un león hambriento es más fácil que robarle un beso a la chica delante de su madre. Si ya el hermano, hermana y empleada eran escollos difíciles de sortear, lo de la madre es materialmente imposible, que yo sepa nadie ha vivido para contarlo.
El papá
Si pensabas que la mamá era lo más difícil, que engañado vivías. Si llegas a la cita y te espera con el padre no es que vayan a ir con él, no, nada que ver, el viejo te está esperando para meterte un par de balazos y asegurarse de que seas ejemplo para que ni más ningún galifardo se atreva a mirar siquiera de reojo a la niña de sus ojos. Si llegas y ves al padre, huye, run wey run, no te avergüences. Es preferible un cobarde vivo que un valiente muerto. Ya sabes la vieja frase “Soldado que huye sirve para la próxima batalla”).
El mejor amigo
Si llegas y está con el mejor amigo desiste en el acto, ni siquiera intentes fingir algún mal o dar una explicación, da media vuelta y calabaza calabaza. ¿Por qué? preguntaras tú, porque si tu futura chica tiene un “mejor amigo” lo más seguro es que el mejor amigo sea su consuelo justo cuando tú la (utilices) dejes y zas!, se la lleva fácil, sexo seguro. Lo que a ti te costó tiempo y (hartas mentiras) esfuerzo, a él no le costará nada. Que una chica termine tirando con el mejor amigo es una ley confirmada, como al ley (del burro) de la gravedad. No digan que no les avisé.
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El futuro está escrito. Y todo lo que está escrito, se puede editar.